¿Qué son los disruptores endocrinos? y 10 maneras de evitarlos.

Últimamente se habla mucho de esas dos palabras, “disruptores endocrinos”, pero ¿qué son realmente? ¿cómo afectan a nuestra salud? ¿cómo evitarlos? y sobre todo, ¿qué tiene que ver esto con la cosmética? En el post de hoy resolveremos todas estas dudas. ¿Te quedas?

¿Qué son los disruptores endocrinos realmente?

Los disruptores endocrinos, también llamados alteradores hormonales, son sustancias químicas capaces de interactuar con el sistema hormonal, hasta tal punto de alterar su funcionamiento. Pueden provocar diferentes efectos negativos sobre la salud tanto de personas como animales, así como de su descendencia. Entraremos en detalle más adelante sobre cómo pueden afectarnos.

disruptores endocrinos

¿Cómo afectan a nuestra salud los disruptores endocrinos?

Los disruptores endocrinos son capaces de interferir en el correcto funcionamiento del sistema endocrino (hormonal), pero no sólo eso, sino que se ha demostrado que pueden interferir en la salud de otros sistemas corporales. Así, ciertas sustancias químicas disruptoras podrían comprometer la calidad de la salud cardiovascular, respiratoria, metabólica, reproductiva e incluso cognitiva.

“Los disruptores endocrinos han sido asociados a un mayor riesgo de trastornos de la salud en la mujer como el SOP y la endometriosis.” Lara Briden

Además, los efectos pueden variar en función del momento en el que se produce la  exposición (durante el desarrollo fetal, niñez, pubertad, adultez, etc.), y no actúan igual para ambos sexos.

A continuación te dejamos una lista con los posibles efectos sobre la salud humana de los disruptores endocrinos:

  • Mujeres expuestas: Cáncer de mama, endometriosis, alteraciones del ciclo menstrual, infertilidad, abortos, malformaciones en la descendencia.
  • Hombres expuestos: Cáncer de próstata, de testículo, disminución del nivel de testosterona, reducción del recuento espermático, así como de la calidad del esperma, modificaciones de concentraciones de hormonas tiroideas.
  • Niños expuestos o de padres expuestos: Pubertad precoz, mayor incidencia de cánceres, problemas en el desarrollo del sistema nervioso central, bajo peso de nacimiento, hiperactividad, problemas de aprendizaje, disminución del coeficiente de inteligencia y de la comprensión lectora.

Cómo ves, no es moco de pavo. Mención especial merece el tema de fetos y bebés lactantes, ya que, los disruptores endocrinos tienen la capacidad de traspasar la placenta y contaminar la leche materna. En una etapa tan crucial para el desarrollo esto tiene mayor importancia si cabe, puesto que la exposición a estos químicos pueden alterar el correcto desarrollo del organismo y tener consecuencias a largo plazo.

Según un estudio llevado a cabo por Greenpeace, se han encontrado microplásticos en la placenta humana.

¿Dónde se encuentran? ¿Y cómo podemos evitarlos?

disruptores endocrinos

Este post no nace con el fin de alarmarte, sino de empoderarte con información que te haga tomar mejores decisiones. Y aunque los disruptores endocrinos sean peligrosos, nuestra salud no sólo depende de la exposición a estos. Recuerda que en cuestión de salud todo suma y que un estilo de vida saludable equilibrará la balanza.

¿Pero podemos hacer algo concreto para paliar o reducir los efectos de los disruptores endocrinos?

Por supuesto, aun sabiendo que habrá disruptores a los que inevitablemente estemos expuestos y no podamos controlar, podemos hacer pequeñas modificaciones en nuestro día a día y en nuestros hábitos de consumo para reducir la exposición a otros, por ejemplo:

  1. Prioriza el consumo de fruta y verdura ecológicas ya que suelen ser alimentos muy expuestos a disruptores presentes en los pesticidad. Si no es posible, enjuágalas muy bien y pélalas.
  2. Enjuaga el arroz antes de cocerlo.
  3. Usar siempre vidrio, cerámica, acero inoxidable y fibras naturales como alternativa a los envases de plástico.
  4. Reduce el consumo de alimentos enlatados, precocinados y con muchos ingredientes en el etiquetado.
  5. Evita las sartenes de teflón, búscalas libres de PFOA. Así como calentar los alimentos en recipientes de plástico.
  6. Lee bien las etiquetas de los cosméticos y de los productos de limpieza.
  7. Limita el consumo de pescado azul de gran tamaño.
  8. Dentro de lo posible, consumir carnes ecológicas.
  9. Tener una rutina de lavado de manos frecuente, ya que es habitual que estemos en contacto con disruptores endocrinos presentes en el ambiente.
  10. Evitar el uso de insecticidas en la casa y alrededores.

Los pequeños cambios de hábitos junto a un estilo de vida saludable, hará que tu exposición a estas sustancias se vea considerablemente reducida.

Disruptores endocrinos más comunes.

Existen mas 1000 sustancias descritas como disruptores endocrinos, pero a continuación te detallamos los más comunes:

  • Bisfenol A

Este compuesto es uno de los disruptores endocrinos mas preocupantes para la salud humana. Forma parte de envases de alimentos, en CDs, DVDs, carcasas de ordenadores, electrodomésticos, botellas de agua, latas de comida y bebida, materiales de construcción y decoración y en empastes de dientes. Además, puede encontrarse como aditivo en algunos tipos de plásticos. En condiciones determinadas, como exposición al calor, puede transferirse al alimento y ser ingerido.

En la actualidad, el uso de Bisfenol A en la UE está prohibido para su uso en recipientes alimentarios destinados a niños menores de 3 años. Pero la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria está reevaluando los riesgos para la salud humana del empleo BPA en materiales en contacto con alimentos, con expectativas de concluir el análisis en 2022.

    • Benzofenonas

      disruptor endocrino

Son filtros UV muy usados en protectores solares de filtro químico. Se utilizan por su capacidad de proteger de la luz solar sin dejar la piel blanquecina. No sólo son dañinos para el organismo, sino que también para el medio marino. De este tema hablamos ampliamente aquí.

Se encuentran como: Oxybenzone, benzophenone, methoxydibenzoyl- methane y dibenzoylmethane, Benzophenone-2, 4-methybenzyliden Camphor, ethyl-hexylcinnamate.

 

 

  • Formaldehído

Su uso en cosmética está prohibido PERO hay varios ingredientes, como algunos quelantes o conservantes, que actúan liberando formaldehído. Por eso se considera una sustancia química oculta, ya que no se encuentra en el código INCI (lista de ingredientes), pero se libera cuando usamos el producto. Busca en tu cosmética estos nombres y evitalos: 1,3-Dimetilol-5,5-Dimetilhidantoína (o DMDM Hidantoína), Imidazolidinilurea, Bencilo Hemiformal. 2-Bromo-2-Nitropropano-1,3-Diol, 5-Bromo-5-Nitro-1,3-Dioxano Diazolidinil urea. Hidroximetilglicinato de Sodio, Cuaternios en general y BTA o BTH. Ben- zylhemiformal, TosilamideFormal- dehyderesin, 3 diol (Bronopol), 3-dioxane, Quaternium

-15, Methenamine, Imidazolidinyl urea, Sodium-Hydroxymethylglycinate, DMDM Hydantoin y sustancias que con el prefijo MDM, DM,DMDM, DMHF o DEMD.

  • Parabenos

Se usan como conservantes, para que las fórmulas cosméticas duren más y aparecen en la etiqueta como: propilparapeno, isopropilparapeno, isobutilparabeno y butilparabeno, methylparaben o e-218, ethylparaben o e-214, propylparaben o e-216, butylparaben o e-209.

¿Es necesario que un producto lleve conservantes de este tipo para qué la mezcla dure más? No, existen alternativas menos dañinas con nuestro organismo que cumplen la misma función, en este artículo te lo explican muy bien.

  • Ftalatos

Son sustancias disolventes y suavizantes que se encuentran en cremas, esmaltes de uñas, perfumes, lacas y desodorantes. No se pueden encontrar en la etiqueta ya que, al ser un subproducto la legislación no exige que se incluya en el etiquetado, pero de aparecer lo harían con estos nombres: Dietil ftalato (DEP) o Dibutil ftalato (DBP). Dietilexiloftalato o DEHP, Butilbenziftalato o BBP, , Butildecilftalato o BDP, Diunddecilftalato o DUP.

  • Triclosán (TCS)

Es un compuesto “antimicrobiano” que se usa con regularidad en productos de limpieza, sin embargo un estudio de 2015 demostró que la limpieza con este componente no era más efectiva que la del propio jabón.

Su uso provoca resistencia bacterianas, como los antibióticos cuando se usan mal.

  • Aluminio y derivados.

Su presencia más común es en ciertos antitranspirantes (clorhidrato de aluminio). Algunos estudios lo relacionan con el alzhéimer.

  • Vaselina, aceite mineral, parafina líquida.

Este producto genera controversia, ya que profesionales del mundo de la cosmética lo defienden a ultranza, curiosamente es un producto barato que puede funcionar bien como emoliente, así que saca tú tus propias conclusiones…

Los que defienden este compuesto argumentan que es “natural” porque proviene de la Tierra, pero no todo lo natural es necesariamente bueno y hay numerosos ejemplos de ello, ¿es natural comer plástico porque procede del petróleo que es un recurso natural? ¿es natural ingerir plantas venenosas aunque estén en el bosque?

Los aceites minerales pueden considerarse disruptores endocrinos por dos razones:

  1. Por un lado la manera en la que se refinan, que no siempre es la adecuada. Se han encontrado hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP) en muestras de vaselina calificados como cancerígenos.
  2. Y por otro lado, independientemente del tipo de refinado, los derivados del petróleo en sí mismos, pueden tener efectos xenoestrógenos, esto es, imitan el efecto del estrógeno en el cuerpo, alterando el sistema hormonal.

Otros nombres con los que pueden aparecer: Cera microcristallina, Hydrogenated Polyisobutene, Ceresin, Ozokerite, Petrolatum, Polyethilene, Polybutene, Synthetic wax, Paraffinum, Paraffinum liquidum, Petrolatum, Petroleum, Glicol Propileno

Nuestra postura es ¿por qué usar algo que está en entredicho habiendo opciones más seguras?

  • Otros disruptores endocrinos serían talco, sodium laureth sulfate…

disruptores endocrinos

Si son tan peligrosos ¿por qué no están prohibidos?

En la actualidad no existe un consenso global sobre la regulación de los disruptores endocrinos. Y esto se debe a que, debido a las peculiaridades de estas sustancias y la diversidad de estas, recordemos que existen más de mil sustancias con capacidad disruptora, es muy difícil el establecimiento de un umbral de exposición seguro.

Sin embargo, están en el punto de mira de la Comisión Europea, que las ha reconocido como sustancias potencialmente peligrosas para la salud y está trabajando en elaborar una investigación a fondo de cara a mejorar las regulaciones en los próximos años. Hay que tener en cuenta que la regulación cosmética es efectiva pero lenta.

Pero, a pesar de que es necesaria mucha más investigación, y de que no siempre sea posible determinar a qué dosis son realmente dañinos, la peligrosidad de los disruptores endocrinos se puede determinar por tres características:

ACUMULACIÓN

Puede que aplicarse vaselina en un momento dado en los labios por sí mismo, no vaya a causarte problemas hormonales, pero el efecto acumulativo de usar ese producto durante años y años es lo que causaría el problema. Es por eso que, el hecho de que muchos de los disruptores endocrinos sean bioacumulativos dificulta la determinación del periodo de exposición.

EXPOSICIÓN CONTINUA

Estas sustancias están presentes en nuestro día a día, en casa, en el trabajo, en la calle y llegan a nosotros de diversas maneras, ya sea por acción tópica directa, mediante la alimentación e incluso a través del aire, por lo que la exposición es constante. Y eso conlleva que la cantidad de sustancias con las que nos relacionamos sea algo difícil de medir.

INTERACCIÓN

Volviendo al ejemplo de la vaselina, quizá consumir vaselina toda la vida, siendo este el único disruptor endocrino al que te expongas no sea tan grave. Pero por desgracia, estamos expuestos a muchas sustancias tóxicas a la vez y cabe la posibilidad de que estas interactúen entre sí, ya sea inhibiendo o potenciando sus efectos.

Generalmente en formulación cosmética, un producto se considera inocuo si la sustancia tóxica se encuentra en un porcentaje por debajo del 5%, pero esto no tiene en cuenta la visión global del problema, que viene determinado por la exposición a múltiples disruptores endocrinos, de manera continuada e interaccionando entre ellos. Además, se ha demostrado que hay disruptores endocrinos que actúan incluso por debajo de lo establecido como seguro.

CONCLUSIÓN

Puede que no tengamos capacidad de controlar todos los disruptores endocrinos del entorno, pero sí está en nuestra mano tomar una serie de medidas que los reduzca y contrarreste. Este artículo te ha dado información suficiente como para saber qué puedes hacer al respecto.

Para terminar, y concretamente en el área de la cosmética y la limpieza del hogar, quédate con la idea de que siempre existen alternativas. Un producto no es bueno sólo porque funcione en nuestra piel. Sino respetar nuestro organismo y al planeta, mucho me temo, que no debería pasar el filtro. ¿Qué opinas tú?

 

FUENTES


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